Aplanar la curva de Spee con alineadores limitados

Trabajar con menos de 20 alineadores y necesitar aplanar la curva de Spee al mismo tiempo es una situación que pone a prueba la planificación. El error más frecuente es intentar intruir los incisivos directamente, sin haber creado antes las condiciones para que ese movimiento se exprese. El resultado suele ser una intrusión parcial, un desajuste en los sectores posteriores, o ambas cosas.

El protocolo que describimos a continuación resuelve ese problema con una secuencia en tres fases.

La posición final: espacios que no se ven pero que lo hacen todo

El primer paso es definir correctamente la posición final antes de tocar nada más.

Hay que asegurarse de que existen espacios de entre 0,2 y 0,3 mm de 33 a 43. No se van a expresar en la boca, pero su presencia en la planificación digital es lo que permite al sistema conseguir el aplanamiento de la curva y la intrusión que necesitamos. Sin esos espacios en la posición final, el movimiento no tiene hacia dónde ir.

Proinclinación e intrusión: el orden importa

Una vez definida la posición final, la secuencia empieza por la proinclinación de los incisivos.

Ese movimiento debe producirse simultáneamente a la compresión de las piezas más distales, que habitualmente son los segundos molares. El objetivo es ir dejando una forma de arcada parabólica que prepare el terreno para la siguiente fase.

Solo cuando se han conseguido esos espacios a través de la proinclinación tiene sentido pedir la intrusión de los incisivos. Y aquí hay una indicación crítica que hay que trasladar expresamente al CAD designer: intruir sin retruir. Los espacios son la posición final. No se retruyen los incisivos.

Si no se da esa indicación de forma explícita, el técnico tenderá a cerrar esos espacios con retrusión, y la mecánica no funcionará como está prevista.

Los ataches posteriores no son opcionales

Para que la intrusión anterior se produzca con control, los sectores posteriores necesitan anclaje real.

Los dientes del 3 al 6 deben llevar ataches de extrusión. Sin ellos, el sistema no tiene el apoyo necesario para expresar la intrusión anterior y el movimiento se diluye o se compensa de forma no deseada.

La curva de Spee no se aplana sola

Este es uno de esos movimientos donde la planificación digital puede dar una falsa sensación de control. La curva aparece aplanada en la pantalla, pero si la secuencia no es correcta, en la boca del paciente no ocurre lo mismo.

Cuando se respeta el orden (posición final con espacios, proinclinación simultánea a la compresión distal, intrusión sin retrusión, ataches de extrusión en posteriores) el movimiento se expresa dentro del paquete limitado y sin necesidad de refinamientos evitables.


Si quieres aprender a estructurar este tipo de secuencias y aplicarlas con criterio clínico propio, puedes conocer más sobre el Sistema de Biomecánica Avanzada con Alineadores en Common Sense Aligners.

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