¿Por qué dejar espacios en posición final es lo mejor que puedes hacer en tus tratamientos con alineadores?
Desde hace un tiempo nos sentimos los “señores del espacio”.
Es un decir.
El caso es que cada vez planificamos más secuencias de tratamiento que incluyen espacios interproximales.
Esto tiene dos ventajas: la primera, que al evitar el stripping, que muchas veces ejecutamos por debajo de lo previsto, reducimos la fricción interproximal que esto genera.
Es importante recordar que los sistemas de alineadores no permiten planificar espacios y stripping en un mismo juego de alineadores, así que esto es un factor importante a tener en cuenta.
Este artículo de Lei Liang y colaboradores nos reafirma en lo que pensamos: el espacio es bueno.
En muchos casos en nuestras sesiones de revisiones de casos en Common Sense Aligners, las doctoras asistentes nos dicen al principio: ¡no quiero tantos espacios!
Tranquilidad, planificar espacios interproximales durante el tratamiento o en posición final, no quiere decir que estos se expresen clínicamente. Y, cuando lo hacen, no nos preocupa.
Precisamente el artículo habla de espacios interproximales de hasta 0,6mm… para lo que es importante tener en cuenta que se trata de un estudio de elementos finitos (FEM), que obvia algunos parámetros clínicos como el potencial desajuste del alineador.
El caso es que nos muestra claramente cómo al abrir espacios: ¡aumenta la superficie de contacto diente-alineador! Es sencillo: hay plástico interproximal y eso aumenta el control del diente. Aunque sea un diente pequeño.
Esto es especialmente favorable en el caso de intrusiones del segmento anterosuperior o anteroinferior cuando queremos aplanar la curva de Spee.
Y es que por cada 1mm de aplanamiento, necesitamos 2,5mm de espacio en arcada. Al generar espacio entre dientes reducimos la fricción y la intrusión se produce además más fácilmente (contando con una buena secuencia y anclaje posterior).
Esto, según el artículo evita la proinclinación no deseada que hace unos años nos señalaba la ciencia: posiblemente por esa falta de stripping que señalábamos anteriormente,… que se produce hasta en las manos de los mejores profesionales (es imposible reproducir al 100% lo planificado digitalmente en la clínica diaria).
Nuestra opinión
Dejar espacios antes de intruir piezas es imprescindible.
Dejar espacios interincisivos durante extracciones posteriores genera una reciprocidad de fuerzas durante la distalización canina muy favorable. Además, aumenta el plástico en contacto con el diente durante la retrusión.
No debemos “tener miedo” a una posición final con espacios: al revés, eso nos garantiza (si aparecen en el momento adecuado durante la secuencia) una fricción reducida y mayor facilidad para que el alineador “empuje” al diente en el momento en que necesita moverlo de manera más sencilla, eficiente y predecible.