Distalización inferior con minitornillos en la clase III

Muchas clases III van unidas a una hipoplasia maxilar, y esa hipoplasia rara vez es solo transversal: casi siempre tiene también un componente sagital. Por eso, en estos casos, el orden de los movimientos importa tanto como los movimientos en sí. Primero resolvemos el maxilar, y solo después distalizamos la arcada inferior, apoyándonos en el anclaje esquelético para que ese movimiento sea predecible.

Primero el maxilar, después la arcada inferior

La secuencia empieza por corregir el maxilar: tras la disyunción colocamos una máscara y dejamos que el paciente llegue a una mejor relación sagital. Con esa base ya normalizada arrancamos el protocolo de distalización inferior. Intentar distalizar abajo antes de haber mejorado el maxilar es pelearse con el caso; hacerlo después es acompañar un movimiento que ya tiene el terreno preparado.

Un patrón de un medio, nunca un tercio

La cortical de la arcada inferior es más densa que la del maxilar superior, así que la distalización hay que dosificarla. Programamos un patrón de un medio y no bajamos a un tercio, cambiando los alineadores cada siete días. Es una pauta conservadora a propósito: pedir menos por alineador es lo que hace que el movimiento se exprese de verdad en un hueso que perdona poco.

El minitornillo en la cresta oblicua externa, en lugar de elásticos intermaxilares

Para sostener la distalización sin mesializar las piezas, en vez de recurrir a elásticos intermaxilares (que arrastran mucho componente del maxilar superior, ya normalizado) colocamos un minitornillo en la cresta oblicua externa, por distal del canino. Ese anclaje esquelético es el que nos permite distalizar sin perder el control ni comprometer lo que ya hemos conseguido arriba.

Muelle, no cadeneta

Un detalle de mecánica: en lugar de una cadeneta, que se desactiva enseguida, colocamos un muelle con ligaduras metálicas. El muelle da una fuerza más continua, y esa continuidad es justo lo que necesita una distalización sostenida.

Corregir la relación molar sin proinclinar

Con el minitornillo haciendo de anclaje, corregimos la relación de los molares de forma sencilla y sin proinclinar los incisivos, porque el maxilar ya está en su sitio. El resultado es un superior que termina en norma y un inferior que también, gracias al espacio generado por una distalización que, bien anclada, se vuelve simple. El principio: en la clase III, ordena primero el maxilar y deja que el anclaje esquelético haga predecible lo que abajo cuesta.

Si quieres aprender a planificar distalizaciones ancladas en minitornillos con alineadores, puedes conocer más sobre el Sistema de Biomecánica Avanzada con Alineadores en Common Sense Aligners.

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