Minitornillos infracigomáticos para resolver una clase II con mordida abierta
Este caso llegó de otra consulta y venía atascado: una clase II esquelética que se había intentado resolver con elásticos intermaxilares, con el resultado de unos incisivos muy proinclinados. El problema es de raíz: seguir con elásticos proinclinaría todavía más el frente. Lo que el caso pedía era otra cosa, distalizar sin mesializar la arcada inferior y retruir esos incisivos, y para eso hace falta anclaje esquelético.
Por qué los elásticos habían llegado a su límite
Los elásticos intermaxilares tienen un componente que, en una clase II ya proinclinada, juega en contra: cuanto más tiras, más adelantas el frente. Reconocer que la herramienta que trae el caso es parte del problema es el primer paso. A partir de ahí, la pregunta no es cómo tirar más, sino desde dónde anclar.
El minitornillo infracigomático: distalizar e intruir a la vez
Elegimos un minitornillo en la cresta infracigomática (IZC), de los más cómodos para estos casos. Tiene una ventaja doble: además de servir de anclaje para distalizar, según dónde se coloque permite planificar la intrusión de los molares. Los colocamos bilaterales, y tras unos 20 alineadores ya estamos distalizando la arcada e intruyendo los molares, con el frente retruyéndose en bloque.
La intrusión de molares que resuelve parte de la clase II
Aquí está el detalle que da valor a la mecánica: al intruir los molares y eliminar los contactos a nivel de premolares, se facilita una autorrotación mandibular. Esa autorrotación cierra la mordida abierta y, al reposicionar la mandíbula, resuelve parte de la clase II, incluso tratándose de una paciente adulta. Es el anclaje esquelético el que guía el maxilar y abre esa posibilidad.
Cadeneta y patrón de un medio para la predictibilidad
La cadeneta se cambia cada 10 o 12 semanas con una activación contenida, sin necesidad de que sea muy fuerte: su función es guiar el maxilar de forma sostenida gracias al anclaje. Mientras, el alineador hace una distalización de un medio, y esa combinación es la que aporta predictibilidad y permite mover bien los incisivos inferiores. El principio: cuando los elásticos empujan el caso en la dirección equivocada, el IZC deja distalizar, intruir y autorrotar de forma controlada.
Si quieres aprender a planificar distalizaciones e intrusiones con anclaje infracigomático y alineadores, puedes conocer más sobre el Sistema de Biomecánica Avanzada con Alineadores en Common Sense Aligners.