¿Se acabó “doblar alambre” con alineadores?

No, claro que no.

Si estuviste en “la Tweed”, tus esfuerzos siguen dando sus frutos y tienen sentido.

Doblar alambre es algo inherente a nuestro trabajo.

Por muy buenos que sean los alineadores. Por mucho material dual que utilicemos. Da lo mismo: hoy por hoy la aplicación de fuerzas que llegue hasta los ápices no se puede realizar de manera realista con alineadores.

Nos encanta este artículo. Quizás porque pensamos que el alambre es imprescindible para terminar bien muchos casos.

El planteamiento es sencillo: Angel Aligner ofrece un atache “abierto” en su porción gingival que permite colocarle un alambre al mismo en el que aplicar fuerzas.

Aunque clásicamente esto se hace con dos de ellos y una cadeneta elástica, se plantea como una forma de aplicar el anclaje intermaxilar de clase II.

Un planteamiento sencillo que nos plantea una fórmula buena para aplicar las fuerzas necesarias para mesializar molares inferiores.

¡Genial!

Nuestra opinión

Nos gusta el alambre. Sin lugar a dudas.

Pero consideramos que la aplicación de fuerzas constantes y no intermitentes facilita más el movimiento radicular en estos casos.

Por eso, abogamos por seccionales que impliquen a la raíz a enderezar y las adyacentes, aplicando fuerzas constantes que además pueden aumentarse de manera sencilla simplemente empleando un alambre con una sección mayor.

Peeero, seguiremos con atención futuros artículos en esta línea: todas las opciones son válidas si el resultado es bueno… a veces, solo es cuestión de preferencias.

Similar Posts